Ayer, 22 de junio, Grup Boix asistió a la presentación del Pacto Nacional para la Industria (PNI) 2026-2030, celebrada en la sede de Eurecat en Manresa, un encuentro que reunió a representantes del tejido empresarial, industrial e institucional de la Cataluña Central y el Penedès.
El acto contó con la presencia del Honorable Conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, así como de representantes del tejido industrial, tecnológico e institucional del país.
Desde Grup Boix, la participación en esta jornada se enmarca en el compromiso de la compañía con el desarrollo de una industria vinculada al territorio y con una visión integrada entre gestión forestal, transformación de la madera y bioeconomía.
Una hoja de ruta para reforzar la industria y el territorio
El nuevo PNI 2026-2030 define un marco estratégico con una inversión global de 5.000 millones de euros y más de 190 medidas orientadas a impulsar la competitividad industrial, la transición energética y la sostenibilidad del modelo productivo catalán.
Entre las líneas de actuación destacadas, el plan pone especial énfasis en sectores como la industria agroalimentaria, el metal, el textil y también la industria de la madera y el sector forestal, con el objetivo de fortalecer las cadenas de valor vinculadas al territorio.
El PNI también incorpora medidas orientadas a la modernización industrial, la innovación tecnológica y el desarrollo de infraestructuras estratégicas, con la voluntad de reforzar el equilibrio territorial y la competitividad de las diferentes regiones del país.
El papel del sector forestal en la nueva estrategia industrial
Durante la jornada, el subdirector general de Bosques, David Meya, destacó la importancia de consolidar una industria forestal fuertemente conectada con el territorio y alineada con las políticas públicas de desarrollo industrial.
Su intervención puso de manifiesto una idea compartida por buena parte del sector: la necesidad de recuperar el papel estratégico de la actividad forestal dentro de la economía productiva del país. En este sentido, la valorización de los recursos forestales, el desarrollo industrial vinculado a la madera y la generación de actividad económica en el territorio se convierten en elementos clave para que el sector primario —y especialmente el forestal— vuelva a tener un papel relevante dentro de la industria catalana.
Para Grup Boix, este enfoque refuerza una tendencia estructural: la necesidad de integrar la gestión de los bosques dentro de las estrategias industriales y climáticas del país, en un contexto marcado por el cambio climático y la creciente demanda de materiales renovables.





